En este momento estás viendo PDC Impide Acceso de Unitel y Red Uno al Cierre de Campaña en el Cambódromo de Santa Cruz, en Medio de Tensiones Políticas

PDC Impide Acceso de Unitel y Red Uno al Cierre de Campaña en el Cambódromo de Santa Cruz, en Medio de Tensiones Políticas

El Partido Demócrata Cristiano (PDC), liderado por el candidato presidencial Rodrigo Paz Pereira, ordenó este martes restringir el ingreso de equipos periodísticos de Unitel y Red Uno al cierre de campaña en el icónico Cambódromo, generando críticas por presunta censura y discriminación mediática. El evento, convocado como un acto masivo de respaldo opositor al socialismo, se desarrolló en un bastión cruceño tradicionalmente hostil al oficialismo, donde la multitud exigió «libertad de prensa» en medio de la polarización electoral.

El cierre de campaña del PDC, programado para las últimas horas de la tarde en la avenida del Cambódromo, atrajo a miles de simpatizantes que ondeaban banderas tricolores y coreaban consignas contra el «comunismo» y el gobierno saliente. Sin embargo, a las puertas del recinto, periodistas de Unitel y Red Uno –dos de los principales canales de televisión en Bolivia– fueron impedidos de ingresar por personal de seguridad alineado con la dirigencia partidaria. Fuentes cercanas al equipo de campaña confirmaron que la orden partió directamente de la cúpula del PDC, argumentando «medidas de control para evitar infiltraciones y desinformación».

Edman Lara, candidato a la vicepresidencia por el PDC, justificó la medida en breves declaraciones a otros medios presentes: «No permitiremos que medios sesgados, como Unitel y Red Uno, distorsionen nuestro mensaje de unidad y libertad. Santa Cruz es un territorio soberano, opuesto al socialismo que nos divide». La restricción se enmarca en una serie de tensiones previas, como las denuncias de Lara durante el debate vicepresidencial del 5 de octubre, donde cuestionó la imparcialidad de estos canales por su supuesta «manipulación de encuestas» y «guerra sucia» contra candidatos opositores. En ese contexto, Lara había exigido «un campo neutral» y moderadores ajenos a estos medios, acusándolos de favoritismo hacia alianzas rivales.

El incidente desató reacciones inmediatas en redes sociales y entre colegas de la prensa. La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) emitió un comunicado condenando la exclusión como «un atentado a la libertad de información», mientras que simpatizantes del Movimiento Al Socialismo (MAS) ironizaron en plataformas digitales sobre la «intolerancia» de la oposición cruceña. Unitel, a través de su cuenta oficial en X (Twitter), reportó el bloqueo en vivo, transmitiendo desde el exterior del venue con tomas aéreas que mostraban la avalancha humana. Red Uno, por su parte, optó por una cobertura remota, entrevistando a transeúntes que defendían el evento como «una fiesta de la democracia regional».

Este suceso no es aislado en la campaña electoral 2025, marcada por debates acalorados y acusaciones mutuas de manipulación mediática. Apenas una semana antes, durante el cierre de otras alianzas en el mismo Cambódromo –como el de Unidad con Samuel Doria Medina el 8 de agosto–, no se reportaron restricciones similares, aunque el PDC había cerrado su propia campaña en El Torno, un municipio cruceño, optando por un perfil más bajo. Santa Cruz, epicentro del autonomismo regional y con una tradición anticomunista arraigada desde las marchas de 2019, se posiciona como un feudo opositor donde el PDC busca consolidar su base anti-MAS. Encuestas locales indican que el 65% de los votantes cruceños rechazan abiertamente el «socialismo del siglo XXI», un sentimiento que el binomio Paz-Lara explotó en su discurso final, prometiendo «reformas liberales» y «fin de la persecución política».

A medida que se acerca el día de la votación, el episodio del Cambódromo aviva el debate sobre el rol de los medios en procesos electorales polarizados. Analistas políticos consultados coinciden en que esta exclusión podría galvanizar el voto opositor en Santa Cruz, pero arriesga alienar a sectores moderados preocupados por la pluralidad informativa. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) aún no se ha pronunciado, aunque fuentes internas sugieren que investigará posibles infracciones a la Ley de Imprenta. Mientras tanto, la dirigencia del PDC prepara su último impulso en La Paz, insistiendo en que «la verdad no necesita intermediarios sesgados». El cierre de campaña, visto como un termómetro de la cohesión opositora, deja un sabor amargo en un departamento que, pese a su rechazo al oficialismo, aspira a una democracia sin barreras.