La mañana del 12 de febrero de 2026, en el Patio de Honor del Regimiento de Infantería RI-13 “General Montes”, ubicado en San José de Chiquitos, departamento de Santa Cruz, se llevó a cabo una emotiva y solemne ceremonia de entrega de fusiles a los soldados del Primer Escalón Categoría 2026. El acto, cargado de simbolismo patriótico, marcó un hito en la formación de los jóvenes conscriptos bolivianos, quienes recibieron el arma como emblema de disciplina, honor y compromiso inquebrantable con la soberanía nacional.
El evento, organizado por el Comando del RI-13 bajo la dirección del Teniente Coronel DEM. Erik Marco Córdova Vásquez, comandante del regimiento, revivió el legado histórico del 14 de febrero de 1879, fecha en que el soldado boliviano asumió por primera vez este símbolo de lealtad a la patria, en el contexto de la invasión chilena al puerto de Antofagasta —hecho que desencadenó la Guerra del Pacífico—, cuando las tropas chilenas ocuparon el territorio boliviano sin previa declaración de guerra, marcando el inicio de la pérdida del litoral y el sacrificio de generaciones en defensa de la soberanía nacional.
Los jóvenes soldados, tras un período de riguroso entrenamiento, juraron custodiar con lealtad inquebrantable la soberanía del Estado, sellando su promesa ante las autoridades militares, civiles y la comunidad, honrando así el recuerdo de aquellos héroes que enfrentaron la agresión externa con valor y patriotismo inquebrantable.
En representación del Pleno del Concejo Municipal de San José de Chiquitos, el concejal Joselito Nogales asistió al acto, destacando la estrecha colaboración entre las instituciones locales y las Fuerzas Armadas. Su presencia subrayó el respaldo de la autoridad municipal al servicio militar obligatorio y al rol del Ejército en la defensa y formación cívica de la juventud boliviana. La ceremonia contó también con la participación de oficiales superiores, suboficiales, sargentos, empleados civiles, premilitares y soldados, quienes testimoniaron el momento de profunda significación nacional.
Con frases como “El mar nos pertenece por derecho, recuperarlo es un deber” —lema histórico del regimiento—, el acto reforzó los valores de patriotismo y unidad que caracterizan al Ejército boliviano. Los fusiles entregados no solo representaron un arma de dotación, sino el legado de generaciones que han defendido la patria con honor y sacrificio.
Esta ceremonia en el RI-13 “General Montes” reafirmó el compromiso de las nuevas generaciones con Bolivia, fortaleciendo los lazos entre la institución militar y la sociedad civil en San José de Chiquitos, en un día que quedará grabado en la memoria colectiva como ejemplo de disciplina, honor y devoción a la patria.

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