El diputado nacional Germain Caballero Vargas y el Comité Impulsor por el Retorno del Tren de Pasajeros continúan declarando la «emergencia» activa en la Chiquitanía y rechazan el formato limitado del servicio anunciado por el Gobierno y la Ferroviaria Oriental S.A. (FO), que iniciará operaciones el 27 de febrero con un ferrobús turístico de solo 42 pasajeros.
Según el anuncio oficial del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda (ministro Mauricio Zamora), el Comité Cívico Pro Santa Cruz y la empresa Ferroviaria Oriental, realizado los días 6 y 7 de febrero, el servicio de pasajeros se reactivará tras más de seis años de suspensión (desde la pandemia). Operará inicialmente por un período de prueba de seis meses, con evaluaciones permanentes de demanda y ocupación a cargo de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT). La ruta partirá desde la ciudad de Santa Cruz y atravesará estaciones clave como San José de Chiquitos, Roboré, Chochís, Aguas Calientes, Carmen Rivero Tórrez y Puerto Quijarro (frontera con Brasil), con el principal objetivo de impulsar el turismo en las misiones jesuíticas y el Pantanal boliviano, mejorando la conectividad y dinamizando la economía regional.
El ferrobús turístico, con capacidad limitada para 42 pasajeros y énfasis en confort y turismo, no permite el transporte de carga en vagones ni ofrece tarifas masivas y accesibles para la población local de comunidades intermedias. Esta limitación ha generado rechazo en los sectores movilizados, que exigen el retorno del tren convencional de pasajeros con mayor capacidad, precios bajos y opción de carga.
Tras la reunión del domingo en Roboré, donde el diputado Germain Caballero Vargas se reunió con el Comité Impulsor y los movilizados para reafirmar la demanda, el lunes se llevó a cabo una nueva reunión en las oficinas de la Ferroviaria Oriental en Santa Cruz, con participación de representantes de la empresa y los involucrados. En ese encuentro se entregó y dejó un pronunciamiento oficial con la demanda clara y categórica: si no reciben una respuesta favorable (compromiso real para reactivar el tren de pasajeros tradicional, en lugar del ferrobús limitado), a partir del 20 de febrero de 2026 no permitirán el paso de ningún tren de carga en la línea. La posición se resume en: «O hay tren de pasajeros o no hay tren de cargas», con amenaza de bloqueos indefinidos en los puntos ya planificados (incluyendo puntos ubicados a lo largo de línea ferrea iniciando en Guaracachi pasando por San Jo´se y Roboré y terminando en Puerto Quijarro.
Publicaciones en redes sociales del diputado Germain Caballero (Facebook y videos), así como reportes en portales como El Deber, Opinión Bolivia, ATB Digital y el sitio oficial del Ministerio de Obras Públicas, confirman que el anuncio del ferrobús ha sido bien recibido por sectores cívicos y turísticos, pero criticado por el comité impulsor, que mantiene la emergencia y exige ajustes al servicio. El legislador, quien lideró gestiones ante el presidente, ministros y otras instancias (incluyendo un cuarto intermedio de 30 días en bloqueos previos), anunció que, agotadas las vías institucionales, el movimiento pasa a una fase política con movilizaciones de bases.
Aunque la reactivación representa un avance histórico para la región tras años de reclamos, la tensión persiste y podría escalar en los próximos días, especialmente con el plazo del 20 de febrero acercándose y el inicio del ferrobús turístico programado para el 27 de febrero.
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