La noche del martes 17 de febrero, el garaje de Magnitud Carnavalera en Fexpocruz se convirtió en el escenario de un hecho histórico para la música en Santa Cruz de la Sierra: el espectáculo “Yandel Sinfónico”, que fusionó el reguetón del reconocido artista puertorriqueño con la potencia sonora de la Orquesta Filarmónica de Santa Cruz de la Sierra, tuvo entre sus filas a cuatro músicos formados en San José de Chiquitos.
La propuesta sinfónica de Yandel, que reimagina cerca de tres decenas de sus mayores éxitos urbanos con arreglos para orquesta, llegó a Santa Cruz como parte de la agenda carnavalera, congregando a miles de personas en un show que combinó música urbana, formato clásico, coreografías y una producción escénica de gran formato. La Orquesta Filarmónica de Santa Cruz de la Sierra, primera orquesta profesional de la ciudad, fue la encargada de sostener la columna vertebral musical del concierto, con más de medio centenar de instrumentistas en escena.
En medio de esa masa orquestal destacaba la presencia josesana: Laura Vaca, Airton Herrera, Heber Durán y José Andrés Gil (Andy), músicos nacidos o formados en San José de Chiquitos, quienes integraron las filas de cuerdas de la Filarmónica, llevando el nombre de su tierra a uno de los eventos musicales más comentados de este Carnaval. Su participación no es casual; los cuatro tienen como raíz común la Escuela Municipal de Música y Coro San José Patriarca, semillero emblemático de la tradición musical chiquitana y plataforma de proyección para jóvenes intérpretes de la región.
Fundada a finales de la década de 1990 como un programa municipal para preservar y proyectar el legado barroco misional, la Escuela San José Patriarca ha formado a generaciones de niños y jóvenes en lenguaje musical, coro y orquesta, y dio origen a la Orquesta Municipal San José Patriarca, habitual protagonista del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”. Desde esas aulas y atriles, muchos de sus integrantes han dado el salto a escenarios mayores, integrando elencos profesionales y proyectos sinfónicos contemporáneos, como ocurrió ahora con Yandel Sinfónico en Santa Cruz.
El concierto en Magnitud Carnavalera no solo representó un encuentro poco habitual entre reguetón y orquesta sinfónica, sino también un motivo de orgullo para San José de Chiquitos, que ve cómo sus procesos formativos trascienden el ámbito misional y se insertan en producciones de alcance internacional. La ovación del público al final del show, que reconoció tanto al artista principal como a la orquesta, se convierte en un símbolo de ese puente entre tradición y modernidad, en el que el talento josesano demuestra que está listo para los grandes escenarios sin perder sus raíces.

Descubre más desde Radio El Cacique
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.