Las autoridades originarias y el grupo de «Las Churapas» repudian el acto de la activista, calificando la vestimenta como un icono sagrado de la identidad chiquitana y del oriente boliviano.
El Cabildo Indigenal de San José de Chiquitos, encabezado por su Cacique General, Ernesto Barba Masabía, emitió un pronunciamiento oficial de repudio contra la activista María Galindo. La medida surge tras la difusión de un programa televisivo en el que Galindo habría «destrozado» un tipoy, prenda emblemática de la mujer oriental, acto que las autoridades indígenas consideran una ofensa directa a sus tradiciones ancestrales.
Durante una conferencia de prensa, el Cacique Barba Masabía calificó la actitud de Galindo como «molesta y atrevida», subrayando que el tipoy no es solo una prenda de vestir, sino un valor cultural fundamental de los pueblos chiquitanos en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando. «Repudiamos rotundamente esta actitud. Como Cacique, y junto a todo el Cabildo, la declaramos persona no grata en San José de Chiquitos», sentenció la autoridad originaria, instando a las direcciones de pueblos indígenas a nivel nacional e internacional a tomar cartas en el asunto.
Defensa de la identidad y herencia ancestral El pronunciamiento contó con el respaldo de «Las Churapas», el grupo de mujeres de la Casa del Bastón. Dolores Masabí, integrante de esta organización, expresó su profunda molestia ante lo que considera un atropello a la «cultura viva» de la Chiquitanía. «No cualquiera va a venir a pisotear nuestras costumbres; exigimos mano dura contra estos actos», afirmó.
Por su parte, Ruth Espinoza Jusctiniano, Mujer Cacique del Cabildo, enfatizó el valor sentimental y genealógico de la vestimenta. «Esta ropa nos identifica; la hemos heredado de nuestros ancestros y nos sentimos orgullosas de portarla. No permitiremos que este acto quede impune, pues alzaremos la voz en nombre de toda la Chiquitanía», manifestó.
Un símbolo sagrado En el cierre de su declaración, el Cacique Ernesto Barba recordó a la opinión pública y a los medios de comunicación que el tipoy blanco, característico de los pueblos misionales, posee una connotación espiritual profunda. Explicó que para el pueblo jesuítico-chiquitano, la prenda representa el manto sagrado de la Virgen María y está ligada a la simbología de la resurrección.
«Señora, procure estudiar un poquito. El tipoy es sagrado, no se toca por tocar ni se hace burla de él», concluyó Barba, haciendo un llamado a los medios de comunicación nacionales para que no permitan este tipo de agravios que atentan contra la identidad del Oriente Boliviano.
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