En una Asamblea General histórica celebrada el 05 de mayo de 2026 en San José de Chiquitos, la Central de Comunidades Indígenas de Chiquitos – Turubo (CCICH-TURUBO) emitió la Resolución N° 01/2026. En dicho documento, las bases y directorios de las comunidades afiliadas determinaron desconocer a las actuales dirigencias que se atribuyen la representación de la Organización Indígena Chiquitana (OICH), denunciando una profunda división institucional que vulnera sus derechos colectivos y su unidad territorial.
La resolución surge como respuesta a la preocupación de las comunidades ante la falta de consenso, legitimidad y la existencia de «directorios paralelos» que han provocado confusión y debilitamiento orgánico en los últimos años. Ante este escenario, la CCICH-TURUBO ha resuelto, en su artículo primero, desconocer formalmente a los señores Carlos Cuasase y Carlos Urquiza, junto a sus respectivos directorios, exigiéndoles deponer intereses particulares para permitir una elección democrática y transparente de un solo directorio que represente genuinamente al pueblo chiquitano.
Como parte del proceso de saneamiento institucional, la Central ha convocado a todas las organizaciones que no cuentan con paralelas —entre ellas CICHAR, ACISAR, CIRPAS, CICC, CICOL, SIPSJ y la propia CCICH-TURUBO— a encabezar un proceso de reconciliación y reorganización. Asimismo, han solicitado formalmente la intervención de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) para que actúe como mediadora y facilitadora en mesas de diálogo que permitan encaminar una «Gran Asamblea» de unificación.
El documento cuenta con el respaldo y las firmas de los caciques y representantes de diversas zonas y comunidades, incluyendo San Agustín, Nuevo Horizonte, La Fortuna II, Portoncito, San Antonio, Quituquiña, Candelaria, Pozo del Cura, Ipias, Ramada, Entre Ríos, Buena Vista, San Juan de Chiquitos, El Portón, Natividad, Piococa, San Seferino, Dolores, Los Siros, Taperitas, Pororó, Cruz Blanca y Santa Fé.
Con esta determinación, la CCICH-TURUBO reafirma su compromiso con los derechos colectivos y la institucionalidad indígena, exhortando a todas las centrales a actuar con responsabilidad histórica. El objetivo final, según dicta la resolución, es garantizar la participación democrática y consensuada de todas las bases legítimamente reconocidas para restaurar la dignidad y la voz única del pueblo chiquitano ante el Estado y la sociedad.
Descubre más desde Radio El Cacique
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.